IGP Vinos del Bajo Aragón
Es fascinante cómo la geografía y el clima influyen en los vinos de la IGP “Bajo Aragón”. La altitud variada, desde los 122 metros en Caspe hasta los 632 en Alcorisa, aporta una diversidad interesante a los vinos. Además, los suelos calizos y la historia geológica de la zona, con sus formaciones de carbonatos y yesos, contribuyen a la singularidad de los sabores y aromas de estos caldos.
El vino se elabora en 14 pequeñas bodegas, cada una con su propio enfoque y tradición. Para los vinos tintos, puedes encontrar variedades de uva como cabernet-sauvignon, derechero, garnacha tinta, mazuela, merlot, syrah y tempranillo. Y si prefieres los blancos, las opciones que te ofrece la IGP son chardonnay, garnacha blanca y macabeo.
Las bodegas de la IGP “Bajo Aragón” son guardianas de la cultura vitivinícola bajo aragonesa. Cada una de ellas tiene su propia historia, su propio terruño y su propio enfoque, lo que contribuye a la diversidad y riqueza del producto que disfrutamos. Al elegir un vino de una bodega específica, no solo estamos eligiendo una bebida, sino también apoyando a los viticultores y a las comunidades que dependen de esta industria.
