Los Amantes de Teruel

Teruel, Siglo XIII. Isabel de Segura y Diego de Marcilla se aman desde niños, pero como el joven no dispone de riquezas, el enlace de ambos parece imposible. Aun así, consigue cinco años para obtener fortuna en la guerra. Justo el día en que se acaba ese plazo, regresa a Teruel; pero ya es tarde. Isabel se ha casado con Pedro de Azagra, hermano del Señor de Albarracín. Desesperado busca a Isabel. Quiere verla, pedirle un beso antes de marchar, pero ella, aunque enamorada, se lo niega, aludiendo que pertenece ya a otro hombre. El joven no puede soportarlo y cae muerto. Al día siguiente, en los funerales, aparece una mujer con la cara velada. Es Isabel de Segura que, rota de dolor, quiere a dar a su amado el beso no entregado. Al besar el cuerpo de su amado, también ella pierde la vida. La tradición asegura que murieron de amor. Por eso fueron enterrados juntos, y así han permanecido hasta hoy Los Amantes de Teruel.

En la actualidad, los restos de los Amantes de Teruel son honrados en el Mausoleo del mismo nombre, un espacio museístico y de interpretación anexo a la Iglesia de San Pedro en el que se analiza el contexto social y cultural de esta historia, además de dar cuenta de la extensa producción artística que ha generado la tradición amantista, inspiradora de escritores como Tirso de Molina o Juan Eugenio Hartzenbusch, músicos como Tomás Bretón o pintores como Muñoz Degraín. Junto con la visita al Mausoleo, la Fundación Amantes -entidad encargada de gestionar toda esta riqueza cultural-, ofrece visitas guiadas a la Iglesia y torre mudéjar de San Pedro, además de diferentes talleres y actividades de animación que acercan a los más pequeños al Teruel de época medieval y a su impresionante legado patrimonial.